Danny Lew

Artículos de mi interés, y espero que también de ustedes

LA DECADENCIA DEL IMPERIO AMERICANO

with 2 comments

Estimados amigos

Quiero compartir con uds un excelente artículo que salió en revista Fortuna y que me envió el profe Fernando Cerutti

El capitalismo ha sufrido un cambio en su ADN. Los mercados y la economía nunca se mantuvieron estables, siempre han estado recalibrándose, moviéndose en nuevas direcciones –a veces de forma forzada–. En un nivel micro, un tradicional comercio familiar de golosinas es reemplazado por otro que vende videojuegos. Algo se ha perdido, pero esa es la ley de la jungla económica. Debemos encoger los hombros y seguir caminando. Es difícil aceptar que un sistema, industria o economía ha alcanzado sus topes. Es lo que hemos presenciando en los últimos meses. Somos testigos de un sismo económico y político. Es nada menos que la caída de un imperio. El imperio estadounidense está cayendo y el poder se transfiere a China.

Como en la antigua Roma y otros grandes imperios, Estados Unidos está sufriendo por la confluencia de fuertes rivales, población debilitada, incompetencia gubernamental, caída de la economía doméstica y excesivas ambiciones globales. ¿Cómo y por qué ahora? Hay varias razones.

Algunas pueden ser producto de la codicia. Primero, creamos una nueva política económica o ideología de libre mercado desregulado, basado en el comercio abierto, enfocado en la riqueza y el consumismo. Esto abrió el camino para precios y costos competitivos bajos, así como zonas francas a expensas del sector productivo. Esto dañó a los obreros y ejecutivos en algunas partes del sector de servicios.

A ello se le agregó la excesiva asunción de riesgos. Las bajas tasas de interés para individuos, gobiernos y corporaciones generaron abundantes tomas de préstamos. Otorgando más poder a los accionistas y a las juntas e indemnizando a los CEO con opciones de compra de acciones, el cargo de CEO se abrevió y los CEO se enfocaron en el corto plazo. Los accionistas compensaron a especular en vez de invertir a largo plazo. Y los valores de bienes raíces aumentaron porque se les ofrecían créditos para comprar casas a cualquier persona.

El pensamiento a corto plazo se volvió dominante en el gobierno estadounidense. Se generaron déficits gubernamental y comercial para satisfacer la creciente demanda de los consumidores. Al reducirse la riqueza de la nación y de la población, quedó claro que los valores de bienes raíces, acciones corporativas y la capacidad de las personas para continuar trabajando y pagar sus bienes y servicios eran totalmente artificiales. Desde Ronald Reagan hasta George W. Bush, los estadounidenses priorizaron sus deseos a corto plazo por sobre el planeamiento a largo plazo. Sabemos qué pasó después: la economía se quebró cuando cayeron los valores de los bienes raíces junto con los créditos, y luego colapsó el mercado. La realidad es que Estados Unidos tuvo un descenso gradual en los últimos 50 años. Este período estuvo marcado por poderosas tendencias en paralelo a la codicia de los últimos años. Algunas tendencias fueron debatidas hasta el cansancio y no se pudieron probar. Por ejemplo, la creciente decadencia moral de los estadounidenses es un factor de de la caída general. Yo sugeriría que contiene un costado de la verdad. Es el final de la enfermedad del imperio.

Algunas cosas están menos abiertas al debate. En las últimas décadas se ha observado el crecimiento del poder económico de otras naciones. Primero, Japón ingresó al radar estadounidense a principios de los ‘80, cuando debería haber aparecido antes en nuestros primeros sistemas de alerta. Desde 2000, Estados Unidos ha estado en una mecedora mientras India y China empezaban a entrar en la historia económica con su rápido renacimiento. Otro elemento en este proceso ha sido la rápida difusión de la tecnología estadounidense y los métodos de fabricación. Estados Unidos ha liderado, pero otros países han sido más rápidos para imitar y mejorar nuestras invenciones. A esto pueden agregarse las maquinaciones y compromisos políticos que no colaboraron con la causa americana, así como el papel militar en otras regiones.

Las disputas políticas internas y los estancamientos en los últimos 50 años dividieron a la nación dando lugar a un sombrío futuro. Todo esto suena negativo y pesimista. No son buenas noticias, pero es la realidad. Como lo demuestra el constante flujo de capitales y mercados, el cambio es un hecho vital en estos tiempos hipercompetitivos. Los problemas pueden resolverse –de hecho, debe comprobarse si Estados Unidos puede mantenerse en su lugar en la mesa– pero eso demanda un gran acuerdo entre el pueblo americano y sus líderes. “Sí, podemos” se ha transformado en: “Sí, debemos”.

RICHARD D’AVENI Profesor de Management Strategic en la Escuela de Negocios Tuck, Universidad de Dartmouth.

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Written by Moderator

noviembre 18, 2009 a 4:23 am

Publicado en Uncategorized

2 comentarios

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  1. Danny,
    Felicitaciones por el blog y por la cita.
    Te enlazamos en el blog de “Management Estratégico” como uno de nuestros “Blogs x Amigos”
    Saludos,

    Mariano

    Mariano

    noviembre 19, 2009 at 3:16 pm

  2. Gracias Mariano

    Intentaremos seguir así

    Un abrazo

    Danny

    Moderator

    noviembre 22, 2009 at 4:40 am


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